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domingo, 17 de junio de 2018

Gustavo Mana: Me Gusta Esta Composición En El Concejo

Con acuerdos de bloques y ante un desafío embrionario, el presidente del cuerpo deliberativo, Gustavo Mana, abordó sobre las particularidades de un Concejo que pretende despegarse de las tradicionales improntas que lo emparentaban como apéndices dependientes del ejecutivo municipal. Desde el 2015 – diciembre – hasta ahora, ningún proyecto término siendo aprobado con el formato que ingresó. Todos han sido evaluados, modificados con agregados y quita que resultas de un debate participativo de todos los bloques. Esta composición heterogénea del cuerpo nos obliga a discutir, debatir y consensuar todo”, resaltó el presidente del Concejo municipal de Villa Ocampo.

Al tiempo que cada gestión se instaura como una hegemonía política o un orden establecido, en cada gestión se recibe un Concejo abrumador conforme el apoyo al ejecutivo que deja sin voz ni participación a las huestes opositoras. Los vientos de colas que permitieron apoyo mayoritario a gestiones peronistas, en ese sentido la gestión Enrique Paduan gobernó gran parte de su mandato con un Concejo abrumadoramente favorecido con apoyo mayoritario. La segunda etapa logró 5 bancas sobre 6 en apoyo al ejecutivo. Los abusos y la particularidad de un Concejo que se convirtió en una escribanía o un apéndice de su patio trasero fue proverbial en muchos años.

   La nueva composición del Concejo en vigencia logró revertir y evitó la presencia de mayorías absolutas y el carácter heterogéneo logró incorporar un equilibrio que Enrique Paduan nunca se obligó a soportar. En la actualidad el bloque justicialista compone el 50 % del cuerpo y el oficialismo solo se nutre de dos bancas. El PRO logró una en su carácter unipersonal.

    Sin embargo y no gozando de mayorías, Gustavo Mana logró alzarse con la presidencia e intenta llevar adelante una gestión legislativa con equilibrios sin mayores sobresaltos ni conflictos que desembocarían en fuertes tropiezos. Un acuerdo con el bloque justicialista consistente en trabajar cada proyecto, limitar los abusos del ejecutivo y abordar una agenda temática en común, permitió su presidencia sumado a una impronta que pretende despegarse de las viejas e históricas improntas que caracterizo al cuerpo por décadas. “Ningún proyecto que baje del ejecutivo ni de algún bloque, se aprueba con el formato primigenio. Todos reciben agregados, quitas y se los mejora con la participación de los bloques. El carácter heterogéneo del cuerpo nos obliga a consensuar, debatir y discutir cada cuestión que aquí se trate y se apruebe”, señala Gustavo Mana al indicar que el trabajo legislativo “es otro” circunstancias que también obligó a “cambiar la dinámica en el accionar del ejecutivo” local, advirtió.

   No tiene la misma mirada alentadora conforme se acerque el comienzo del año electoral en el cual en Villa Ocampo se debe renovar la mitad del cuerpo y se eligen autoridades ejecutivas. Mana espera un Concejo distinto y no tan comprensible como el actual. “Siempre que se enfrenta elecciones cambia la dinámica y algunas miserias humanas y mezquindades de la política aparecen intentando sacar cada uno sus respectivas ventajas que se traduzcan en más votos en la campaña. Habrá que tener temple y madures política. Pero estas cosas siempre ocurren”, resalta al reconocer que los consensos el año que viene, lograrlos, “será difícil”.

   Al Centro Fue Al Que Menos Atendimos

   Entendiendo que falta mucho por hacer en distintos barrios, Mana resalto una importante obra pública que favoreció a los barrios de la ciudad indicando que el centro ocampense, es el sector social que “menos obra pública le fue destinada”. “Salvo semáforos y el arreglo de alguna plaza”, no hay obras que podríamos adjudicarnos nosotros como gestión destinada al centro”, sentenció.

   Mostrándose discordante con que el centro fue el adjudicatario de la mayor obra pública encarada por la gestión Paduan: Asfalto, en ese sentido explicó que no se elijen las calles para asfaltar sino que obedece a una estructura que comienza en el núcleo – centro – y se expande a las zonas más alejadas. “Cuando se encara llevar adelante las obras como el asfalto, siempre se comienza en el centro y se expande hacia los barrios. Pero así está determinado; no elegimos nosotros esa estrategia, siempre se hace de ese modo”, explica. “Esa obra siempre es radial”, enfatiza.

  “Se han encarado obras que favorecieron a los barrios que están terminadas: La prolongación de calle Mitre. Se concretó una interbarrial hasta el barrio Fo.Na.Vi., obras que permiten llegar al núcleo de esos barrios alejados del centro. Uno entiende que ante estas estructuras en cómo se encara la obra pública, tal parece que el centro es privilegiado y es el único que se favorece y no es así. En la disposición de la iluminación publica pasa lo mismo, resulta gradual y radial”, aclara el presidente del cuerpo. “Cada cosa que se haga en los barrios siempre parece que es insuficiente y es verdad. Pero la obra pública en los barrios fue mucha, comparada con el centro”, agrega.

   Si No Hay Estado No Hay Viviendas

   Mana advierte que la gestión municipal no tuvo políticas satisfactorias destinadas a compensar la tremenda demanda de viviendas que se comprimió y se complejizó en Villa Ocampo. Las inmobiliarias hicieron un gran negocio y los valores de alquiler y compra de terrenos, sus valores, son comparables a las grandes urbes del país. El Bloque del peronismo presentó un proyecto conforme establecer un banco de tierra municipal destinado a la compra de los mismos y destinarlos a facilitar hábitat desde un plan de viviendas provinciales o de manera personal permitiendo que familias logren su techo propio.

   “Estuve participando de la venta del terreno a la nueva empresa comercial que se instaló en el centro de Villa Ocampo hace pocos días. Los valores a los que se vendió el terreno fue el motivo de discusión con los compradores hasta que compararon precios con otros terrenos y advirtieron que los valores eran los del mercado. No podían conseguir otro en ese lugar a ese precio. Claramente el mercado hizo lo suyo y se impusieron valores de mercados que están lejos de las necesidades y las posibilidades de la gente. La municipalidad debe tener políticas y fuerte trabajo conforme a lograr que la gente pueda acceder a su vivienda. Considero que si no hay ESTADO, no hay viviendas. Esto es claramente así”, expresa Mana.

  En ese sentido agrega que hay instrumentos políticos en marcha como el banco municipal de tierra que se suma a un trabajo de control municipal atento a tener un registro de propiedades dispuestas en alquiler que llevando el cello de la municipalidad con controles de habitabilidad y cumpliendo en rigor con lo exigible, se debería lograr un mínimo equilibrio.

   “Se alquilan espacios y viviendas en condiciones no en el mejor estado y se cobra valores que están fuera de cualquier posibilidad de pagar, si comparamos los ingresos medios de la localidad. Es un tema en el que se debe seguir trabajando y dotando al estado de herramientas destinada a lograr un equilibrio entre lo que pretende el mercado sin alejarnos de demandas sociales que puede insertarse en lo que se considera un derecho y no un privilegio”, concluyó.