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lunes, 7 de mayo de 2018

Villa Ana. Otro Manifiesto Abuso De Autoridad

A poco de asumir Catalino Comán, llevó a cabo su plan macabro: deshacerse de la mayor cantidad de empleados conforme poder ubicar los suyos. Al despedir 5 de planta permanente, debió retirar su decisión luego de la intervención del gremio, sin embargo, nombró tres del palo. En la mañana del lunes aplicó sanciones a personal de calle – 4 – tras una suspensión por, según explica la documentación, descansar 15 minutos, de las 6 horas de trabajo.

Mal trato al personal comunal. Mal trato a la gente y negación de cualquier apoyo social es una caracterización que al Sr. Comán, no parece importarle cuya consigna, tal parece decidió sobrellevar con estoico orgullo. Despedir gente y mal tratar a los que quedaron trabajando llevando a cabo traslados incomprensibles, tales como, poner a trabajar en la calle a limpiar pastos y juntar hojas a personal administrativo y calificado resulta una extraña particularidad que jamás se aplicó.

   En la mañana del viernes cuatro mujeres limpiaban la Av. del pueblo y a poco de disponerse a concretar un descanso, fueron suspendidas en la mañana del lunes por el Presidente Comunal, Catalino Comán. Vecinos coinciden en que la cuadrilla trabaja y en general la larga avenida queda absolutamente limpia de hojas y malezas. De las cuatro mujeres que trabajaban en la tarea citada, dos de ellas eran personal administrativo del palacio comunal que Comán decidió retirarle sus responsabilidades de escritorio para afectarlas a trabajo de menoscabo. Todas ellas fueron nombradas por la gestión anterior, es decir, justicialista. La persecución política y el abuso de autoridad es claramente evidente.

    La suspicacia aventa y deduce la clara intencionalidad del presidente comunal: sumar suspensiones consecutivas conforme a justificar un despedido masivo y lograr su proyecto inicial con las destituciones de los que debió revocar, tras la intervención del sindicato: Tres suspensiones justifican despidos sin reclamo alguno. La miserable intencionalidad de Comán esta indudablemente a la vista.

   Comán destinó todo el personal administrativo de la comuna a menesteres callejeros, solo dejando 3 de ellos a cubrir reclamos administrativos y prestaciones de servicio. El resto de las responsabilidades las cubrió con personal propio, contratado o nombrado, alejando a todo el personal habitué de cualquier suspicacia o irregularidad que se produzca en su gestión. Con recelo oculta sus decisiones e impide que sean transmitidas e informadas debidamente al resto del pueblo.