Google+ Followers

domingo, 8 de abril de 2018

Reforma De La Constitución. Las Miserias Políticas

             Por Huber Cracogna

Ante la necesidad de modificar la vetusta constitución provincial nuevamente comenzaron los tristes debates circunscriptos a intereses partidarios y ante la especulación de la reelección por la gobernación. Las posturas frente al histórico debate de la mano de los legisladores, poco coinciden con los de presidentes comunales quienes hablan en nombre de sus necesidad, pobreza, inequidad y falta de oportunidades en sus pueblos. ¿Habrá reforma? ¿La dirigencia política seguirá midiendo sus comodidades o comenzará a reflejar las necesidades de la gente que dice representar?

Los 51 Municipios y las 312 Comunas que pueblan la provincia invencible de Santa Fe, cuna de dos reformas constitucionales nacionales, que sin embargo, no puede ponerse de acuerdo para reformar la más vetusta de las constituciones del país, no solo porque no permite la reelección del gobernador de la provincia quitando derechos a sus habitantes, sino, porque su actual formato se instruye en la inequidad fragmentando a una provincia muy distinta en el norte – empobrecido - y otra muy diferente – desarrollada - en el sur.

   Ante las consultas que se están llevando a cabo a instancia de su posible reforma, los 312 presidentes de comunas, de todos los partidos, son coincidentes en que su reforma es imperiosa conforme a lograr una provincia más equitativa, representativa y equilibrada, que impulse desarrollos de regiones, alargue mandatos de comunas – de 2 a 4 años – que el debate sea atravesado con equidad de todas las regiones y se pueda corregir los desequilibrios que existen entre el norte y el sur de Santa Fe, muñéndolos de herramientas políticas destinada a lograr proporciones en sus regiones y poder de decisiones de los referentes tanto del norte como del sur en términos de igualdad. El video que ilustramos en la nota, es proverbialmente coincidentes atento a los testimonios de Presidente de Comuna de toda la provincia: los recursos que se reciben son insuficientes atando de pies y manos a sus autoridades locales ampliando las responsabilidades con recursos que no cuentan. En tanto los centros urbanos, cuanto más grandes, mas reciben acentuando un desequilibrio que en la provincia tienen sus lamentables costos. El desarraigo y la migración interna en la provincia es el primer piloto de alerta que se enciende. Hasta el presente, sin tener un lugar donde reclamarlo ni abordarlo conforme su necesidad de cambio y reforma.

   La presente nota no persigue esgrimir argumentos técnicos y constitucionalistas rebuscados que fundamenten su imperiosa necesidad de inminentes reforma, sino, exponer el mero testimonios de quienes necesitan y reclaman las mismas oportunidades y negadas por políticas centralistas abaladas por una constitución vetusta que arenga al desequilibrio y que naturaliza la trasferencia de recursos de regiones productiva hacia grandes centros urbanos e industrializados. El norte genera riquezas y transfiere recursos económicos tres o cuatro veces superiores a los que recibe en conceptos coparticipables sumando algunas pocas obras de infraestructura.

   Aunque su testimonio no es coincidente con referentes partidarios de la provincia, el presidente de Comuna Roque Chávez, se pronunció abierto al debate y explicó las necesidades económicas y políticas que la nueva constitución habría de facilitar permitiendo que el norte de la provincia pueda desarrollarse valiéndose de herramientas propias y decisiones autónomas.

   “Lo que todos reclamamos es autonomía en nuestras decisiones. Gobernamos con proyectos y decisiones que se toman en el sur hegemónico. Venimos reclamando contar con rutas transversales y aunque hemos puesto en la agenda provincial el reclamo, a la hora de decidir, esto no avanza ni está contemplado. No contamos con infraestructura para el desarrollo, los recursos son escasos y los problemas acuciantes y cuantiosos. Debemos proponer la construcción de herramientas políticas para transformar la realidad y modificar estas inequidades no solo en la repartición de recursos a instancia de la coparticipación, sino, en la autonomía de nuestras decisiones políticas”, concluyó.